A puertas cerradas.- Las tensión entre el intendente Domingo Amaya y el gobernador José Alperovich no es novedad. La última pulseada por la que "El Colorado" Amaya tuvo que morderse la boca fue la titularización de 300 docentes municipales, a la que Alperovich le bajó el pulgar. El autor de ese proyecto fue el concejal Germán Alfaro que, además, había señalado vínculos entre el bussismo y el alperovichismo. Por eso, todos se sorprendieron cuando el amayista ingresó ayer al despacho de Alperovich. Fue una reunión a puerta cerrada, aunque todos se preguntaban qué habían conversado. Alfaro, cuando habló con la prensa, prefirió calmar los ánimos y señalar que no hay problemas con el Gobierno.
Cámaras para todos.- El legislador Gerónimo Vargas Aignasse, un oficialista díscolo en la Cámara, también desfiló por Casa de Gobierno ayer. Según dijo, para comunicarle al gobernador que los dueños de boliches quieren reunirse con él. De la charla no participaron terceros, pero se supo que el mandatario le habría pedido que dialogue más con él antes de avanzar con iniciativas en soledad.
¿Navidad como en los viejos tiempos?.- La posibilidad de que el gobernador, José Alperovich, festeje la Navidad en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno comenzó a tomar fuerza ayer. Según trascendió, el mandatario buscaría reeditar la cena de Nochebuena como cuando inició su gestión, en 2003.